Publicador de contenidos

Paco Muñoz: “La digitalización permite anticiparnos y garantizar el servicio ante situaciones de crisis como son los efectos meteorológicos extremos”

Las aguas subterráneas son una fuente fundamental de abastecimiento. Alrededor del cuarenta por ciento de las tierras de regadío depende de ellas y, al mismo tiempo, casi la mitad de la población mundial depende de las aguas subterráneas para beber.  “Hidraqua gestiona en total cuarenta pozos en la Comunitat Valenciana y la transformación digital que estas infraestructuras han vivido en los últimos años ha sido clave para garantizar el servicio”, apunta Francisco Muñoz, gerente de Hidraqua en la zona de Elda, el Bajo Vinalopó y l’Alacantí.

Muñoz empezó a trabajar en el grupo hace trece años. Desde entonces, ha estado ligado al departamento de Operaciones y Obras y ha vivido en primera persona cómo la transformación digital permite a la compañía ser más eficiente y anticiparse a determinadas situaciones que han puesto en riesgo la garantía de suministro, como son los episodios meteorológicos extremos.

“Durante la borrasca Gloria, vivida el pasado mes de enero de 2020, varios municipios del Alto Vinalopó y Alacantí quedaron físicamente incomunicados por la nieve. Si la gestión de los pozos no hubiera estado digitalizada, la continuidad del servicio se hubiese podido ver comprometida ya que la información que ofrecieron las soluciones digitales con las que contamos nos permitieron actuar de forma inmediata para resolver las incidencias”, destaca.

 

 
Antes de que la gestión de los pozos estuviera digitalizada, un operario necesitaba desplazarse hasta esta ubicación y comprobar in situ el funcionamiento de la misma y que todos los parámetros fueran adecuados. A día de hoy, Hidraqua cuenta con herramientas que permiten su control en tiempo real y ofrecen información sobre el estado de la instalación. Así, por ejemplo, se disponen de sensores que miden el nivel y calidad del agua y software que permite la gestión eficiente de las captaciones subterráneas, optimizando su mantenimiento para minimizar el consumo energético, fallos y reparaciones, garantizando así la continuidad del servicio y la sostenibilidad del recurso hídrico. “Es decir, nos permite saber si las bombas están funcionando correctamente, en qué momento se deben llevar a cabo las revisiones de la instalación, hacer un seguimiento del nivel de los pozos y analizar cuál está más explotado o cuál necesita recuperarse, entre otros aspectos”.

 

Estas herramientas, que se están instalado en todos los pozos gestionados por Hidraqua en la Comunitat Valenciana, permitirán además disponer de datos globales sobre el estado de los mismos y de las reservas disponibles.

Además, la compañía dispone de plataformas online para la gestión centralizada que permiten recoger y sistematizar la información disponible para facilitar una gestión eficiente. “Así es como pudimos detectar que algo estaba pasando durante la borrasca Gloria, primero a través de los sensores que recogen la información y se muestra en las herramientas digitales; emitiendo un aviso a todos los implicados en la gestión de esta instalación”, explica Muñoz.


“La digitalización es el único camino. El poder disponer de todos los datos necesarios sobre el estado de las instalaciones del ciclo integral del agua y de herramientas que nos permitan operar en remoto en todo momento sin necesidad de desplazarnos hasta la instalación es indispensable para garantizar el servicio y en especial en situaciones de crisis como la pandemia o los efectos meteorológicos extremos, cada vez más frecuentes”